Abr24

Los 7 vacíos en el proyecto del nuevo Aeropuerto, según el Observatorio Ciudadano

Nayeli Roldán // Animal Político

La construcción del aeropuerto en Texcoco, el proyecto de infraestructura más importante del sexenio, acumula más faltantes que certezas hasta el momento. Carece de una instancia que coordine las dependencias gubernamentales involucradas, tampoco existen mecanismos para impedir actos de corrupción en las contrataciones públicas ni tiene proyectos integrales para el manejo de los recursos hídricos.

 

De acuerdo con el diagnóstico del Observatorio Ciudadano para el Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, hay vacíos en los proyectos de la obra referente al medio ambiente, competitividad y desarrollo económico, desarrollo urbano y movilidad e inclusión social.

El Observatorio, integrado por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), el Centro de Transporte Sustentable (CTS) EMBARQ México y el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA) fue creado para vigilar que la obra se desarrolle con eficacia y transparencia tras el anuncio del ambicioso proyecto cuya inversión total ascenderá a 169 mil millones de pesos.

Como primera parte de su trabajo, el Observatorio organizó foros ciudadanos en el último trimestre de 2014, de los cuales derivó el documento “Ejes de monitoreo”, donde se pone en evidencia aspectos faltantes en los proyectos de diseño, construcción y operación del nuevo aeropuerto previsto para 2020.

En conferencia de prensa, Juan E. Pardinas, director general del IMCO, exhortó al gobierno federal a incluir a la Comisión Federal de Competencia Económica en el proceso de las licitaciones más relevantes, para asegurar que se lleven a cabo de manera transparente aplicando las mejores prácticas internacionales.

“La Cofece tiene mandato constitucional y es responsable de garantizar que los mexicanos tengamos acceso a mercados competidos. Es fundamental que en las licitaciones más importantes del proceso intervenga la Cofece” y se formalice a través de un convenio para que sea obligatorio, dijo Pardinas.

Propuso la creación de una oficina en Presidencia que coordine a las instancias involucradas: el Legislativo, las Secretarías de Comunicaciones de Transportes, de Hacienda,  Economía, Medio Ambiente y los gobiernos del Distrito Federal y el Estado de México. Una instancia así, dijo, “debería llevar la gestión del proyecto que rebasa el ámbito de autoridad de la SCT. Sería más fácil si la gestión operativa se centraliza”.

Gustavo Alanís, director de CEMDA, y Adriana Lobo, directora de EMBARQ México, enunciaron los vacíos detectados en los proyectos del nuevo aeropuerto. Aunque existe una página web donde se ha informado algunos de los avances, aún hay más interrogantes que deberían estar resueltas si es que se está avanzando en tiempo y forma.

La planeación, dijo Ana Ogarrio, integrante del IMCO, es clave para el éxito de cualquier proyecto y no repetir experiencias como la Línea 12 del metro, pero a siete meses del anuncio, estos son los vacíos más importantes:

1)   Debido a la caída del precio del petróleo y los recortes presupuestales, aún no se conoce si existe un plan de contingencia o si se incluirá a socios que aporten capital privado.

2)   No están definidas las obligaciones de los involucrados para garantizar la mayor transparencia en las licitaciones, por lo que debe fortalecerse el rol de la Comisión Federal de Competencia Económica y los funcionarios a cargo de la toma de decisiones deberían presentar declaraciones de interés público para reducir el riesgo de que exista conflicto de interés.

3)   En materia ambiental, el proyecto no tiene una visión de cuenca. Se enfoca al desarrollo de obras de infraestructura hidráulicas y no en una gestión integrada de los recursos hídricos.

4)   Aún no se sabe con precisión cuáles técnicas y materiales de construcción son los más adecuados para este tipo de suelo ni sus costos.

5)   No se han hecho públicos los detalles de los proyectos de energía solar y biogás que cubrirán las necesidades energéticas del aeropuerto, ni se ha informado quién será responsable de realizar y financiar la operación y mantenimiento de las 24 nuevas plantas de tratamiento de aguas residuales en la zona.

6)   Las pocas propuestas de transporte público se refieren a proyectos de ampliación de líneas ya existentes, actualmente saturadas y que no coinciden con los principales focos de origen y destino de los usuarios.

7)   La construcción del nuevo aeropuerto fomentará una expansión de la mancha urbana, lo que requiere de una adecuada planeación para evitar que se creen cinturones de pobreza o que se exacerbe el desabasto de agua.